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lunes, 18 de junio de 2012

4.4 Tipos de lenguaje: lenguaje total.


“Considera también el aprendizaje del lenguaje como una experiencia total y no como algo fragmentario. Las letras, los sonidos y las palabras no constituyen un autentico lenguaje hasta que se reúnen para configurar pensamientos o ideas completos y significativos.” 

Los niños comienzan a aprender a leer cuando le dan significado a aquello que leen, cuando relacionan lo que está viendo con la palabra hablada y forman ideas en sus mentes.

En un contexto de lenguaje total se llevan a cabo determinadas actitudes como pueden ser:

Leer:
  • Leerles a menudo para que desarrollen buenas sensaciones para con los libros.
  • Leerles con frecuencia para que aprendan que leyendo también pueden divertirse.
  • Hablar sobre aquello que han leído.
  • Escuchar lo que los demás hablan y leen.
  • Escribir sobre aquello que han leído para poder entenderlo y leerlo después.



Escribir:
  • Escriben a menudo.
  • Hablan para aclarar las ideas sobre aquello que han escrito.
  • Escuchan a los demás.
  • Escribir con el fin de transmitir significados a las palabras.
  • Responder a preguntas que les hacen para ver si han entendido lo que han escrito.
  • Leer lo que escriben.



Escuchar y hablar:
Aunque anteriormente a los procesos de escuchar y hablar se les daba poca importancia, en el contexto del lenguaje total, son esenciales:
  • Dialogan sobre sus experiencias y sentimientos.
  • Escuchan modelos de lectura y hablan “sobre sus experiencias de lectura y escritura”.
  • Interactúan con sus compañeros y con los adultos.



En una clase en la que se dé lenguaje total resulta muy difícil averiguar en qué punto termina el programa de lectura y empieza el de escritura, ya que ambos métodos están presentes desde el principio. Es por eso que el lenguaje total tiene 4 acciones básicas que todo alumno realiza desde el principio: leer, escribir, escuchar y hablar.
Estos 4 procesos se interrelacionan, teniendo todos la misma importancia.

También son importantes otros procesos como:

Ver:
  • Los alumnos dialogan sobre lo que ven.
  • Escuchan a los otros exponer sus pensamientos.
  • Leen y escriben sobre lo que observan.
  • Al observar se hacen más críticos y con respecto al mundo.



Dramatizar:
  • Los niños ponen en común las ideas representando papeles, mediante la dramatización.
  • Escuchan y observan cuando los demás representan sus papeles.


Al proceso de leer, escribir, escuchar y hablar, se les suma ahora el ver y el dramatizar. Que se incorporan al proceso cíclico y progresivo de los anteriores, formando un lenguaje total.

5. Configuración del aula: creación del ambiente del aprendizaje eficaz.


El aula como Comunidad de Aprendizaje: una visión alternativa del aprendizaje y de la enseñanza. 
Una parte importante de las iniciativas, trabajos e informes de investigación publicados sobre la comunidad de aprendizaje (CA) se refieren a esta categoría. La caracterización del aula como CA constituye al mismo tiempo una alternativa a los modelos transmisivos y otras prácticas pedagógicas tradicionales y la manifestación de una nueva forma de entender el aprendizaje y la enseñanza.

Bielaczyc y Collins (1999), subrayan la importancia que en ellas tiene la construcción de un conocimiento colectivo como contexto, plataforma y apoyo a los procesos individuales de aprendizaje. De acuerdo con estos autores, las aulas que se organizan como CA reflejan una "cultura de aprendizaje" en la que todos y cada uno de sus miembros se implican en un esfuerzo colectivo de comprensión. 

Más allá de los énfasis y de las diferencias de matiz que se detectan en las diferentes iniciativas y propuestas, es posible identificar algunos rasgos ampliamente compartidos en la caracterización de las aulas como CA, entre los que cabe destacar los siguientes:

  • El acuerdo de hacer progresar el conocimiento y las habilidades colectivas.
  • El compromiso con el objetivo de construir y compartir conocimientos nuevos.
  • La insistencia en el carácter distribuido del conocimiento (entre profesores y alumnos y entre alumnos) y la importancia otorgada a los distintos tipos y grados de pericia de los participantes, que son valorados por sus contribuciones al progreso colectivo y no tanto por sus conocimientos o capacidades individuales.
  • El énfasis en el aprendizaje autónomo y autorregulado, en la adquisición de habilidades y estrategias de aprendizaje metacognitivas y en el aprender a aprender.
  • La selección de actividades de aprendizaje percibidas como "auténticas" y relevantes por los participantes.
  • La puesta en marcha de estrategias didácticas de aprendizaje colaborativo.
  • La utilización sistemática de estrategias y procedimientos diseñados con el fin de que todos los participantes puedan compartir los aprendizajes.
  • La adopción de enfoques globalizadores o interdisciplinares y el rechazo a la organización tradicional del currículum en materias o disciplinas aisladas.
  • La co-responsabilidad de profesores y alumnos en el aprendizaje.
  • La caracterización del profesor como facilitador del aprendizaje de los alumnos y como un miembro más de una comunidad de aprendices.
  • El control compartido y distribuido entre los participantes de las actividades de aprendizaje.
  • La existencia de altos niveles de diálogo, de interacción y de comunicación entre los participantes.


En resumen, las aulas como CA nos hablan de un grupo de personas (normalmente un profesor y un grupo de alumnos) con diferentes niveles de experiencia, conocimiento y pericia, que aprenden mediante su implicación y participación en actividades auténticas y culturalmente relevantes, gracias a la colaboración que establecen entre sí, a la construcción del conocimiento colectivo que llevan a cabo y a los diversos tipos de ayudas que se prestan mutuamente. 

Así caracterizadas, las CA presentan fuertes similitudes con las "Comunidades de Práctica", expresión utilizada por Wenger para designar un grupo de personas que se implican activamente en procesos colaborativos de resolución de problemas apoyándose en la experiencia y el conocimiento al mismo tiempo compartido y distribuido entre todas ellas. Los principios enunciados por Bielaczyc y Collins para la planificación y organización de CA eficaces en el contexto del aula ofrecen un buen resumen del estado de la cuestión, al tiempo que muestran con claridad su alcance como alternativa a los modelos transmisivos de la enseñanza y otras prácticas pedagógicas tradicionales.

Principios para el diseño de Comunidades de Aprendizaje eficaces en el aula según Bielaczyc y Collins:

  • Principio del crecimiento de la comunidad. El objetivo global debe ser incrementar el conocimiento y las habilidades del grupo. Para ello, se debe aprovechar el conocimiento y los aprendizajes de todos sus miembros.
  • Principio de objetivos emergentes. Los objetivos de aprendizaje del grupo deben ser co-construidos con los alumnos y emerger de las actividades y preguntas que surgen mientras llevan a cabo sus indagaciones e investigaciones.
  • Principio de articulación de objetivos. Profesor y alumnos deben articular sus objetivos y los criterios que utilizarán para decidir que los han alcanzado. Todos los alumnos deben desarrollar las habilidades necesarias para poder juzgar si han alcanzado los objetivos.
  • Principio de metacognición. El grupo debe tener presente en todo momento los objetivos que pretende alcanzar y preguntarse si lo que está haciendo ayuda efectivamente a alcanzarlos; también debe evaluar lo que ha aprendido y hasta qué punto lo ha aprendido bien; y debe intentar identificar a intervalos regulares lo que ya conoce y lo que no conoce.
  • Principio de superación de los límites. El grupo debe intentar ir más allá de los conocimientos, habilidades y recursos existentes y fácilmente accesibles en su seno. Debe intentar dar sentido a las cosas por sí mismo y dar la bienvenida a nuevos retos y planteamientos.
  • Principio del respeto por los otros. Los alumnos necsitan aprender a respetar las diferencias y las contribuciones de los otros. Cuantas más aportaciones diferentes se produzcan, mayores serán las fuentes de conocimiento existentes para expandir el conocimiento del grupo. Las reglas de respeto mutuo deben estar claramente formuladas, articuladas y aplicadas.
  • Principio de aceptación del fracaso. Debe instaurarse el sentimiento de que el fracaso es aceptable y que la asunción de riesgos y de una aproximación experimental al abordaje de los proyectos y a la resolución de problemas conducirá un mayor aprendizaje. La reflexión sin reproches puede ayudar a que el grupo aprenda de sus errores.
  • Principio de dependencia estructural. El grupo debe organizarse de manera que las contribuciones de los alumnos sean de algún modo interdependientes, como por ejemplo en el caso de tareas cuya realización exige un esfuerzo conjunto.
  • Principio de preeminencia de la profundidad sobre la amplitud. Los alumnos deben disponer de tiempo suficiente para investigar en profundidad los temas y adquirir un dominio real de los mismos.
  • Principio de la diversidad de la pericia. Los estudiantes desarrollan las áreas en las que son más capaces y están más interesados, con la responsabilidad de compartir su pericia en ellas con los compañeros y con el profesor
  • Principio de la multiplicidad de vías de participación. Para avanzar hacia una comprensión colectiva, el grupo debe tener ante sí una amplia gama de tareas y actividades en las que los alumnos participen en función de sus capacidades e intereses.
  • Principio de mecanismos para compartir. Deben existir mecanismos que garanticen que el conocimiento y las habilidades adquiridas por los diferentes miembros del grupo puedan ser compartidos, de modo que cada alumno sea a la vez un aprendiz y un contribuyente al conocimiento colectivo.
  • Principio de negociación. Las ideas, teorías, procedimientos, etc. son construidos mediante un proceso de negociación entre los miembros, y las discusiones se resuelven mediante argumentos lógicos y pruebas. El profesor debe enseñar a los alumnos cómo criticar las ideas de los otros sin personalizar la crítica.
  • Principio de la calidad de los productos. La calidad de los productos generados por el grupo debe ser apreciada tanto por el grupo mismo como por las personas ajenas a él. El grupo debe ponerse de acuerdo sobre los estándares que permitirán valorar la calidad de un producto, y estos estándares han de contrastarse con personas que no forman parte de él.

6. Conclusiones

Uno de los aspectos más importantes a tener en cuenta en la educación es el clima del aula. El clima que el profesor o profesora cree va a repercutir en el desarrollo físico, social, intelectual y afectivo de los alumnos, por lo que es necesario crear desde un primer momento un clima adecuado para satisfacer estas necesidades. No sólo influye el ambiente de la clase en el desarrollo del alumno, también debemos tener en cuenta la disposición de los materiales. Los profesores deben adecuar, si el mobiliario lo permite, todos los materiales a las características de los alumnos y, de esta manera, poder lograr un mayor rendimiento y eficacia en el trabajo de clase.

Existen una serie de medidas que el profesor debe utilizar a la hora de organizar los elementos de la clase:

En primer lugar, los profesores y profesoras deben preparar una gran zona de reunión en grupo, donde intervendrán activamente tanto profesores como alumnos y expondrán sus ideas y opiniones.
Una vez asignada esa zona, deberán fijar áreas de trabajo específicas para que los alumnos puedan trabajar en equipo y aprendan a compartir, ayudar y aceptar el trabajo de los demás.
Del mismo modo, deberán crear zonas específicas para los materiales y los aparatos audiovisuales para que, de esta forma, se haga un mejor aprovechamiento del espacio.
Por último, deben establecer diversos lugares de exposición en los que se guardarán los trabajos realizados por los alumnos y que le proporcionará entusiasmo por seguir aprendiendo y trabajando al ver el trabajo realizado.

Todas estas pautas impulsarán la motivación de los alumnos y con ello se producirá un aumento de la energía y el entusiasmo por aprender, que tendrá como consecuencia un mayor rendimiento escolar y un aprendizaje más eficaz.

Es imprescindible no solo que el profesor cree un buen clima a partir de los materiales y el mobiliario de la clase, sino que también lo cree a partir de él, de sus capacidades, cualidades y habilidades como profesor y como persona. Todo buen profesor debe mostrar entusiasmo por lo que hace, hacer que los alumnos comprendan que aprender puede ser divertido. Debe promover el interés de los alumnos, hacer que participen en clase y que sus dudas y opiniones sean aceptadas y valoradas. Cada uno de los alumnos debe ser atendido de manera adecuada, ya que todos los alumnos son diferentes y ninguno tiene la misma capacidad de aprendizaje. Los profesores deben fomentar el trabajo en equipo; es conveniente que de vez en cuando se realicen actividades en las que los alumnos tengan que trabajar en grupo. Asimismo, deben plantearse actividades para que las realicen los alumnos de manera independiente. De esta forma se hará que los alumnos adquieran una mayor capacidad de autonomía y reflexión, pero siempre se contará con la ayuda del profesor cuando el alumno encuentre alguna dificultad.

A parte de todo esto, el clima del aula también favorece las relaciones entre los discentes, ya que la relación entre estos incrementa la adquisición de los nuevos conocimientos a través de las prácticas y de la cooperación.

En este aspecto se estimula el aprendizaje que lleva a la competitividad, aquí el alumno se superará a sí mismo en los logros personales.

El clima en el aula fortalece la autonomía, decidir con prudencia responsabilidad, desarrolla la dependencia, la empatía por aprender. A través de la comprensión y el respeto, el profesor debe incitar a participar al alumno en clase.

Personalmente, este trabajo nos ha hecho conocer los diferentes tipos de comunicación en el aula y nos ha hecho ver el poder  que tenemos nosotros mismos en cambiar nuestras opiniones y proposiciones y la de los 
demás.

Como estudiantes de pedagogía y en la asignatura de Didáctica, hemos conocido y aprendido las formas favorables para enseñar al alumno y motivarle a investigar por sus propios métodos. En esta carrera que trata sobre la educación profesional, vemos importante y fundamental estudiar la materia del clima del aula porque es necesario conocer al alumno, al contexto y el clima de la clase, para mejorarlo y crear el ambiente adecuado por el cual el alumno se sienta cómodo y le facilite el aprendizaje.

Es necesario, que todos conozcamos los tipos de lenguaje que puedan existir para mejorar como persona y mejorar el ambiente y nuestras relaciones personales.
Enseñar el lenguaje también es una responsabilidad de los profesores.

7. Práctica


Hemos seleccionado a tres profesores de un centro y les hemos pasado un cuestionario con preguntas que hacen alusión a diferentes contenidos del tema y estos han sido los resultados:



En este caso, el profesor ha hecho un buen uso de la comunicación en el aula, puesto que, como bien explica en el cuestionario ha facilitado el proceso enseñanza-aprendizaje por el cual los alumnos han adquiridos más conocimientos, ya que, el profesor ha facilitado el desarrollo. También vemos que el profesor ha acompañado a la explicación con Power Point u otros materiales alternativos que incrementa la atención del alumno y dinamiza el proceso para que el discente no haga uso de su apatía.
En este ambiente creado por el profesor, también favorece las relaciones con el grupo de iguales en el aula, para que de este modo lo que los alumnos escriben o apuntan es motivo para desarrollar la capacidad comunicativa entre alumnos para que se aporten enseñanzas entre ellos, y también aprendan a respetar por medio de debates las opiniones de cada compañero y su argumentación para la posterior reflexión de los temas educativos abordados.
Por cada tarea, el profesor incita a reflexionar y a contribuir el crecimiento de la capacidad crítica de cada alumno.
El profesor en este caso, no solo está interesado que explicar la materia, sino que se preocupa por como los alumnos asimilan la explicación, estudia métodos y estrategias para hacer que al alumno le atraigan la materia, e intentar que el alumno no solo aprenda conocimientos, sino que también aprenda a desarrollarse tanto en el aula como en otras instituciones







En este caso, el profesor no ha hecho lo suficientemente bueno el clima en el aula, puesto que, a diferencia del caso anterior, este profesor ha facilitado el proceso de enseñanza – aprendizaje, pero lo ha hecho de una forma monótona, común y poco dinamizadora para las necesidades del alumno.
Este clima se ha visto afectado, en cierta medida por no haber utilizado materiales que acompañen a la explicación. Por buena que sea la explicación, un buen clima se caracteriza por la innovación y por la buena utilización de las nuevas tecnologías aplicada a la enseñanza, para captar el interés del alumno.
En este caso también no ha sido posible la comunicación entre compañeros, ni el debate entre ellos para conocer justificaciones y nuevos puntos de vista en el que el discente pueda reflexionar. Al igual, que ha faltado unión entre los compañeros y no ha habido la cooperación necesitada para analizar y descubrir nuevos procesos de adquisición de conocimientos en esta materia
Y aunque, el profesor le parezca oportuno y de vital importancia el buen clima del aula, ha llevado a cabo procesos tradicionales por medio de memorizaciones y repeticiones, lo que hará que el alumno no se forme educativamente.
El requerimiento de un buen clima en el aula es fundamental para el desarrollo global del alumno.



En este último caso, el profesor ha hecho uso de un buen clima de aula pero no todo lo suficiente para verse facilitado el proceso de formación hacia los alumnos.
Se ha complementado la explicación con el buen uso de nuevas posibilidades tecnológicas abiertas a la innovación que capten la observación del alumno e incremente su curiosidad a aprender.
A través del debate, los alumnos no han desarrollado su capacidad crítica, ni han conocido ni respetado los diferentes puntos de vistas y tampoco se ha percatado de la importancia de la reflexión. Esto lleva al poco fomento del parte del profesor a hacer uso del compañerismo, la amistad y la cooperación para ayudarse a ellos mismo a aprender los conocimientos más complejos, y a fomentar la ayuda hacia otros compañeros que necesiten apoyo en la materia.
Aún así, no se ha llevado a cabo procesos de memorización, repetitivos o tradicionales.













8. Bibliografía


  • Albaladejo, M. (2007). La comunicación más allá de las palabras: Qué comunicamos cuando creemos que no comunicamos Grao.
  • Bassols Soldevila, M. (2003). Expresión-comunicación y lenguajes en la práctica educativa: Creación de proyectos Octaedro Editorial.
  • Castañer Balcells, M. (2009). Sistema d'observació per a l'optimització de la comunicacióparaverbal del docent (SOCOP). Temps d'Educació, (36), 231-246.
  • Navarro Hinojosa, R., Rodríguez Gallego, M. R., Barcia Moreno, M., Bravo Garrido, M. A.,
  • García Gómez, S., & Corujo Vélez, M. d. C. (2011). Didáctica y curriculum para el desarrollo profesional docente. Madrid: Dykinson.
  • Schwartz, S., & Pollishuke, M. (1998). Aprendizaje activo: Una organización de la clase centrada en el alumnado Narcea Ediciones.
Fuentes online:
  • http://revista-digital.verdadera-seduccion.com/comunicacion-kinesica/
  • http://www.youtube.com/?gl=ES&hl=es